Parte de nuestras ventas vuelve al planeta.
Nuestro compromiso ambiental también se refleja en cómo decidimos utilizar nuestros recursos.
Por eso destinamos al menos el 1% de nuestras ventas anuales a organizaciones y proyectos ambientales, apoyando a quienes trabajan directamente en conservación, investigación y restauración de ecosistemas.
Poner nuestros recursos donde están nuestros valores.
Significa que nuestro aporte no depende únicamente de campañas o acciones puntuales. Nos comprometemos a destinar al menos el 1% de nuestras ventas anuales a organizaciones y proyectos ambientales.
Es una red internacional que conecta empresas comprometidas con aportar al ambiente con organizaciones que trabajan directamente en su protección. Formar parte de esta iniciativa nos ayuda a convertir nuestro compromiso en aportes concretos y verificables.
Uno de nuestros compromisos permanentes es con ASCONA, a la que realizamos un aporte económico todos los meses para respaldar su trabajo de conservación e investigación.
También hemos apoyado iniciativas como Costas Verdes, dedicada a la restauración de los bosques costeros de Costa Rica mediante reforestación con especies nativas y trabajo junto a las comunidades.
Sí. La reforestación es uno de los pilares de Dejar Mejor, mientras que este compromiso busca ir más allá: destinar directamente parte de nuestros ingresos a organizaciones y proyectos que trabajan por el ambiente.
Nuestros aportes
ASCONA
Un compromiso que ocurre todos los meses.
Nuestro apoyo a ASCONA no es una acción puntual. Cada mes destinamos recursos económicos para contribuir con su trabajo de conservación e investigación.
Creemos que generar impacto también significa apoyar de manera constante a organizaciones que trabajan directamente por la protección de nuestros ecosistemas.
Costas Verdes
Ayudando a devolver el bosque a nuestras costas.
Hemos apoyado a Costas Verdes en su trabajo de restauración de los bosques costeros de Costa Rica, mediante la reforestación con especies nativas y el trabajo junto a las comunidades.
Porque proteger nuestros ecosistemas también significa ayudar a recuperar lo que se ha perdido.